

|
Puede
comenzarse el recorrido en la localidad de Alhama de Murcia, a los pies
de Sierra Espuña. Alhama fue famosa en época árabe por la bondad de sus aguas termales,
siendo en esa época un importante lugar de descanso en la ruta que unía las ciudades de
Murcia y Almería. De la antigua fortaleza árabe quedan hoy día la torre, una puerta de
entrada y dos depósitos de agua. Pueden verse tambien los restos de unos baños árabes y
varias interesantes casas típicas murcianas pintadas de vivos colores.
La Sierra Espuña es uno de los parques naturales mas interesantes de
Murcia. De ser una zona de frondosos bosques hasta la Edad Media, pasó a convertirse
prácticamente en un desierto en el siglo XIX, hasta que despues de la terrible riada de
1879, se puso en práctica un proyecto de restauración de la zona. Cien años después,
Sierra Espuña vuelve a gozar de los mejores bosques del sudeste español. Puede hacerse
un recorrido por carretera hasta la fuente del Hilo y el collado Bermejo, a los pies de la
cima mas alta de la Sierra, el morrón de Espuña de 1585 metros. Desde allí puede
continuarse a pie hasta diversos pozos de nieve, donde ésta se almacenaba para bajarla en
verano a los pueblos de la zona. Desde la fuente del Hilo se llega a un antiguo sanatorio
para tuberculosos y a la casa de la Perdiz, donde hay un área recreativa y es punto de
partida para excursiones por el valle de Leyva. Por la misma carretera se llega a El
Berro.
Desde El Berro, una carretera lleva a la pequeña poblacion de Geba
pasando por un curiosos paisaje erosionado. Pasado Pliego, se llega a Mula.
Mula esta presida por su antiguo castillo del siglo XVI. En la zona alta de la
villa se conserva el trazado medieval, de estrechas calles. Son interesantes el monasterio
barroco de la Encarnación, diversas casas nobiliarias de la plaza Mayor y calles
adyacentes, la iglesia de San Miguel y la torre del Reloj. En la casa de los Marqueses de
Menahermosa se expone una coleccion de arte ibero con hallazgos procedentes de la cercana
necrópolis de Cigarralejo.
Desde Mula, la ruta se dirige a Archena, célebre tambien ya en época
romana por sus aguas termales. Y partiendo de Archena y siguiendo la vega del Segura, se
entra en el Valle Morisco. Fue éste uno de los últimos refugios de los
moriscos en la península y conserva todavía su sabor árabe.
Merece la pena recorrer la carretera que lleva a Ulea, con sus casas
pintadas de azulete, Ojós, que conserva bonitas casas solariegas y Ricote,
conocido por sus vinos. Desde Ojós la ruta se encamina hacia Blanca,
pasando por el desfiladero de Sovente y el embalse de Ojós. Blanca cuenta con un bonito
casco antiguo del que destaca especialmente su barrio árabe.
Se continúa hacia Albarán, que cuenta con varias iglesias interesantes
y desde donde parte una ruta que permite ver varias norias utilizadas antiguamente para el
riego, y Cieza, capital de la vega media del Segura.
En Cieza pueden visitarse las iglesias de La Asunción y San Bartolomé y los restos de
Medina Siyasa, junto al castillo. Medina Siyasa fue la antigua ciudad árabe, de la que se
conserva perfectamente el trazado de las calles, la estructura de las casas y el
alcantarillado. Puede tambien verse en las afueras de la ciudad un molino rehabilitado, el
molino de Teodoro. |
 |
|