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La antigua ciudad de Peñiscola se extiende alrededor del castillo instalado en
lo alto de un promontorio rocoso que se adentra en el mar, mientras que la ciudad moderna
ha ido creciendo a lo largo de su extensa playa. Este estratégico lugar fue habitado ya
por los fenicios, llegando mas tarde cartagineses, romanos y árabes. Jaume I expulsó a
los árabes de la zona e hizo entrega de la ciudad a los caballeros Templarios, que fueron
luego reemplazados por los de la Orden de Montesa. Felipe V otorgó importantes beneficios
a Peñíscola al haberse mantenido fiel a su causa durante la guerra de Sucesión en en el
siglo XVIII. En 1814 las tropas francesas concentraron aquí su resistencia frente a los
ataques españoles.
La ciudad antigua es un laberinto de estrechas callejuelas con las casas pintadas de
blanco rodeado por una muralla que data de la época de Felipe II.
El Papa Luna
Es el personaje mas relevante que ha habitado en la ciudad, y gracias a su
presencia Peñíscola será unas de las únicas tres ciudades "sede pontificia"
que han existido. Miembro de una noble familia aragonesa, don Pedro de Luna fue elegido
Papa en Avignon con el nombre de Benedicto XIII durante el cisma que dividió la Iglesia a
finales de siglo XIV. Depuesto de su cargo en el concilio de Constanza en 1414, vivió
refugiado hasta su muerte en 1423 en el castillo de Peñíscola convencido de su
legitimidad como Papa.
Castillo
Fue levantado por los Templarios y pese a las graves destrucciones sufridas en
las guerras de Sucesion y de la Independencia, conserva bellas bóvedas y ventanas
góticas. El Papa Luna lo hizo reformar para adecuarlo a las exigencias de su pequeña
corte pontificia, y pueden verse todavía la capilla y las habitaciones de Benedicto XIII.
Iglesia parroquial de la Virgen del Socorro
Conserva una portada de tradición románica y fue reconstruida tras un incendio
en la primera mitad del siglo XV, cubriendose con bóvedas de crucería. Fue ampliada en
el siglo XVIII. Una parte de las joyas propiedad del Papa Luna pueden verse en el Tesoro
Parroquial.
Eremitorio de la Virgen de la Ermitana
Está situado junto al castillo y la obra data de principios del siglo XVIII.
Alberga la imagen de la patrona de la ciudad. |
| Alrededores |
La sierra de Irta,
habitat de numerosas especies animales y que cuenta con una buena red de caminos
señalizados.
La comarca del Maestrat o Maestrazgo, de agrestes paisajes y bellas
poblaciones como Morella, Villafranca del Cid o San Mateo.
El Parque Natural del Delta del Ebro, donde se concentran miles de aves
migratorias. |
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