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La ciudad fue fundada en el
año 1044 cuando el anacoreta Santo Domingo erigió una capilla sobre las ruinas de un
edificio abandonado y un hospital para peregrinos. También trazó un nuevo camino y
construyó un puente sobre el río Oja. El rey Pedro el Cruel hizo amurallar la ciudad.
Catedral
La construcción del templo, en estilo románico, fue comenzada en 1098 por Santo Domingo
y el rey Alfonso VI. Pronto tuvo que ser ampliada para dar cobijo a la tumba del santo y a
los numerosos fieles, ampliación que empezó a realizarse en 1158. Es un ejemplo típico
de estilo románico de transición, posee un campanario barroco y dos portadas, románica
la de la fachada principal y renacentista la del lado derecho. El interior es de tres
naves, con crucero y ábside rodeado por girola, cubierto por bóvedas gótico
flamígeras. En el coro se observan sitiales renacentistas. El altar mayor alberga un
retablo de Damián Forment y en el brazo derecho del crucero se encuentra la tumba de
Santo Domingo, un templete gótico flamígero de 1513, que contiene un sarcófago
románico del siglo XII.
Son también de interés en Santo Domingo de la Calzada la antigua capilla románica de
Nuestra Señora de la Plaza, construida por Juan de Herrera, el monasterio de las
Bernardas, del siglo XVII, el antiguo hospital del peregrinos de Santo Domingo, el Palacio
Episcopal, del siglo XIV y el edificio del Ayuntamiento, del XVIII.
El milagro de Santo Domingo
En el siglo XIV peregrina a Compostela, acompañado de sus padres, Hugonell, un joven de
18 años. Por celos de una muchacha del mesón es acusado de injustamente robo y ahorcado
por orden de la justicia de la ciudad. Sus padres oyeron la voz de su hijo diciéndoles
que estaba vivo, que había sido liberado por intercesión de Santo Domingo. Corrieron a
comunicárselo al corregidor, el cual respondió que el joven estaba tan vivo como el
gallo y la gallina, que asados, estaba a punto de comer. En ese momento el gallo y la
gallina se pusieron a pasear y cantar sobre la mesa del corregidor. Este milagro se
recuerda manteniendo vivos dentro de la catedral, enfrente de la tumba del santo, un gallo
y una gallina. |
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