El monasterio de Santa Maria la Real fue fundado en el año 1032 por
el rey García Sanchez III en el lugar donde encontró una imagen de la Virgen María. El
monasterio, en sus más de mil años de existencia, ha pasado por toda clase de
visicitudes, habiendo tenido épocas de gran explendor así como épocas de gran
decaimiento. En el año 1079 Alfonso VI de Castilla incorporó la abadía de Nájera a la
orden de Cluny. En 1487 el Papa lo entregó a Rodrigo de Borja, el futuro Papa Alejandro
VI. Ello significó que desde esta fecha hasta 1513 Santa María fuera un abadía
independiente.
La puerta de acceso al monasterio es de estilo barroco, mientras que la del templo es
renacentista. El claustro de los caballeros, bellísimo, es de estilo gótico y fue
concluido en 1528. En el mes de julio sirve de escenario para las representaciones de las
Crónicas Najerenses.
La sillería gótica del coro, creada en 1495, es una obra maestra del estilo isabelino.
Bajo él está el Panteón de los Reyes, con estatuas de los reyes fundadores y el
sepulcro de doña Blanca de Navarra, ornamentado con relieves románicos. En el centro del
Panteón se halla la entrada a la cueva donde don García encontró la imagen de la
Virgen. Puede verse en el lugar una talla de la virgen del siglo XIV.
La capilla de la Vera Cruz, mandada construir por la que fuera reina de Portugal, doña
Mencía Lopez de Haro, alberga los sepulcros de ésta y de sus hermanos, así como la del
gran poeta Garcilaso de la Vega.
La primitiva iglesia románica, fue reconstruida en el año 1422 en estilo gótico. Tiene
tres naves con bóveda estrellada y un crucero con bóveda de crucería. El retablo
barroco del altar mayor data del siglo XVII y está adornado con la estatua orante del
fundador y una imagen Santa María la Real.
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