Las
antiguas calles y plazas de la ciudad de Cáceres, con sus bellas casas adornadas con
escudos nobiliarios y esbeltas torres son un verdadero ejemplo de conservación y
constituyen un gran museo al aire libre que merece ser visitado.
La ciudad se encuentra en la cima de una colina y la primera ocupación de la misma data
de la época prerromana. Fue ocupada por los romanos en el año 54 y convertida en
colonia. En la época visigótica la ciudad perdió importancia hasta que fue conquistada
por los árabes, que le dieron el nombre de Al Quazris y permanecieron en ella durante
cinco siglos. Fue conquistada por los cristianos cuatro veces, quedando bajo su poder
durante poco tiempo hasta la llegada de Alfonso IX de León en 1220 que la incorpora a su
reino. En las luchas entre Castilla y León la ciudad de Cáceres fue muy disputada, y
continuamente reforzadas sus fortificaciones. A finales del siglo XIII la villa se verá
ocupada por familias aristocráticas procedentes del norte peninsular y que construirán
casas y palacios. La ciudad estuvo en contra Isabel de Castilla, lo que le valió el
desmochamiento de la mayoría de las torres de las casas nobles. En época de la conquista
de América, la ciudad, cuna de muchos conquistadores, se enriquece y a lo largo del siglo
XVI se construyen muchos de los palacios que podemos ver hoy.
Plaza Mayor
Es una bonita plaza que constituye el centro administrativo de la ciudad y su mayor punto
de animación. Los soportales que la rodean son del siglo XVI y está limitada en su lado
oriental por la muralla almohade. También puede verse en el edificio del Ayuntamiento,
del siglo XIX, y la torre del Bujaco, de la misma época de la muralla. Se dice que en
esta torre fueron degollados por los árabes 40 caballeros cristianos. El Arco de la
Estrella, situado en la muralla, da acceso al casco antiguo desde la plaza Mayor. Fue
construido en el siglo XVIII sobre la puerta Nueva por Manuel Lara de Churriguerra. Junto
a ella se sitúa la torre Nueva.
Iglesia de Santiago
Es una edificación románica reformada en el siglo XVI. En el altar hay un magnífico
retablo realizado por Alonso Berruguete y en la capilla Mayor se conservan una tumba
plateresca y un Cristo policromado del siglo XV.
Palacio de Godoy
Es la casa del conquistador Francisco de Godoy. Tiene un bello patio decorado con azulejos
y uno de los balcones de esquina mas bonitos de Cáceres.
Plaza y Concatedral de Santa María
Situada en la plaza de Santa María, centro de la ciudad antigua, fue iniciada en el siglo
XIII y reconstruida con tres naves góticas en el siglo XVI. En su interior descansan los
restos de numerosas familias nobles de Cáceres. Posee un retablo en madera de cedro
tallada de obra de Roque Balduque que es de gran belleza, así como un Cristo negro del
siglo XIV. La portada de la sacristía es de estilo plateresco.
Enfrente de la iglesia se encuentra el Palacio Episcopal, con una bella fachada
renacentista y el Palacio de Mayoralgo, que tiene una hermosa fachada renacentista con
ventanas geminadas y el escudo de la familia. Junto al Palacio episcopal se halla el
Palacio de Hernando de Ovando, construido a finales del siglo XV. Tiene un bonito patio
interior.
Palacio de los Golfines de Abajo
Fue residencia de los Reyes Católicos durante sus estancias en la ciudad y perteneció a
una de las familias mas importantes de Cáceres. En la fachada, de estilo plateresco puede
verse el escudo de los Golfines. Posee una torre medieval y un bonito patio en el
interior.
Plaza de San Jorge y Casa de los Becerra
La Casa de los Becerra está situada en la plaza de San Jorge, patrón de la ciudad, y es
una obra del siglo XV en la que pueden verse emblemas nobiliarios en la fachada. En la
misma plaza se encuentran la iglesia de San Francisco Javier y la residencia de los
Jesuitas, ambas del siglo XVII.
Casa de las Veletas
Conserva parte del antiguo alcázar árabe, entre ellas un gran aljibe con arcos de
herradura. El edificio en su mayor parte es de finales del siglo XV y es sede del Museo
Provincial, en el que se pueden ver restos arqueológicos y muestras artísticas
cacereñas, así como una muestra dedicada a las artes populares.
Casa de las Cigüeñas
Es la única que conserva completa su torre. Su primer dueño fue Diego de Ovando,
partidario de Isabel la Católica en la guerra dinástica contra Juana la Beltraneja y por
ello su torre permaneció intacta. Son también de admirar su puerta y ventanas.
Actualmente es sede del Gobierno Militar.
Convento de San Pablo
Pertenece a los franciscanos de la orden de Santa Clara, y fue construido en el siglo XV.
El retablo Mayor es barroco.
Plaza de San Mateo
Preside la plaza la iglesia de San Mateo, de estilo gótico tardío, con una capilla
renacentista. En su única nave se guardan obras barrocas y sepulcros del siglo XVI.
De regreso a la plaza de Santa María puede verse la torre de los Sande, la casa del
Aguila, la casa de los Solís, en la que destaca el blasón presidido por el sol, la casa
de la Generala, con bellas rejas en los balcones y la casa de los Cáceres Andrades o del
Mono, que alberga la biblioteca del académico Alonso Zamora Vicente.
Calle Ancha
Une la plaza de San Mateo y la puerta de Mérida y hay en ella interesantes edificios como
la casa de los Ulloa Golfin, la casa de los Paredes Saavedra con aspecto de fortaleza y la
casa de los marqueses de Torreorgaz con una bella torre y patio interior y que actualmente
es Parador Nacional de Turismo. Al final de la calle se encuentra la casa de Sanchez
Paredes, con su escudo y la plazuela de Santa Clara, con el convento de Santa Clara, del
siglo XVI.
Calle de los Condes
Esta calle conduce de nuevo a las cercanías de la plaza Mayor desde la plaza de San
Mateo. Podemos ver la torre de los Sande, la casa de Lorenzo Ulloa, la casa palacio de los
Golfines de Arriba, en la que destacan sus cinco torres y la casa de los condes de
Adanero. Cerca quedan la torre Redonda y la torre del Postigo. |