Ya en
la antigüedad, Roncesvalles era una importante vía de comunicación entre el norte y el
sur. Se hizo famoso en la campaña de Carlomagno en España. En el curso de su retirada,
tras haber perdido la batalla de Zaragoza, fue derrotado aquí el héroe Roland, el 15 de
agosto del año 778, junto con la retaguardia del ejército de Carlomagno. Según cuenta
la leyenda, en este lugar Roland hizo sonar su maravilloso olifato de marfil para advertir
al resto del ejército, y cuando él y los doce paladines imperiales fueron heridos,
arrojó al agua su gloriosa espada "Durandal" a fin de que no cayera en manos
del enemigo.
Roncesvalles fue, y sigue siendo, una importante estación para los peregrinos que
procedentes de Francia, se dirijen a Compostela. El pueblo de Roncesvalles es actualmente
un pequeño caserío agrupado en torno al poderoso monasterio de los padres Agustinos, los
cuales siguen siendo propietarios del término municipal.
Capilla de Sancti Spiritus
Es el monumento más antiguo de Roncesvalles, de
principios del siglo XII. Tiene una cripta en la que reposan los restos de diversos
peregrinos jacobeos.
Ermita de San Salvador de Ibañeta
La ermita de San Salvador de Ibañeta, es una pequeña
iglesia que dicen que se levanta en la pendiente en la que Carlomagno hizo erigir una
tumba para Roldan y su séquito. Colegiata
El monumento más importante de Roncesvalles es su
Colegiata, que se alza encima del monasterio fundado por Alfonso I de Navarra en 1130. La
construcción del templo se inició bajo el reinado de Sancho II y pudo ser consagrada en
1219. La iglesia, de tres naves, da origen a la transición entre románico y gótico.
Posee una gran torre cuadrangular, y en el interior se encuentra la imagen de la Virgen de
Roncesvalles, de estilo gótico. La iglesia posee tambien un rico Tesoro, entre cuyas
valiosas obras está el Evangelario, del siglo XII, sobre el que prestaban juramento de
fidelidad los reyes de Navarra. Son tambien interesantes dos arquetas, una de ellas del
siglo XII trabajada en oro y plata y la otra de estilo mudéjar, con los escudos de los
reyes de Navarra.
El edificio original del monasterio fue destruido por un incendio en el año 1400,
conservándose tan sólo la sala capitular, posteriormente convertida en la capilla de San
Agustín. En ella se encuentran los sarcófagos góticos del rey Sancho II el Fuerte y de
su esposa, Doña Clemencia de Toulouse.
Otros monumentos que podemos visitar en Roncesvalles son: la iglesia de Santiago, del
siglo XII, que sirvió en otro tiempo a los peregrinos de Santiago, y de la misma época
el hospital de Nuestra Señora de Roncesvalles y la Hostería de peregrinos. A la salida
de Roncesvalles se levanta la Cruz de los Peregrinos del siglo XIV.
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