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La ciudad de San Sebastian
goza de un excepcional emplazamiento frente al mar, en una bahía en forma de concha
flaqueada por los montes Igeldo y Urgull, en la desembocadura del río Urumea.
Aunque de origen muy antiguo, la ciudad que encuentra hoy el visitante es relativamente
moderna, ya que desde el siglo XII, doce incendios han asolado la ciudad, el último de
los cuales ocurrrido en 1813 al final de la guerra napoleonica, la dejó casi totalmente
destruida. San Sebastian era a principios del siglo XIX una ciudad en total declive. Se
produjo un cambio a partir de 1845, cuando la reina Isabel II la eligió por prescripción
médica para pasar los veranos. La ciudad actual es el resultado de un ensanche
decimononico que autorizó a derribar las murallas y poblar la zona de marismas sobre la
que se asienta actualmente.San Sebastian vivió su maxima epoca de esplendor turístico en
las primeras décadas del siglo XX, cuando aristócratas de toda Europa se instalaban en
ella huyendo de la 1ª guerra mundial, lo que propició la construcción de bellos
palacios, teatros, jardines, hoteles y cafes.
La ciudad tiene una animada vida cultural, y es famosa por sus festivales de verano. En
julio se celebra un festival de Jazz, en agosto una quincena de música clásica y una
semana dedicada a la cultura vasca, y en el mes de septiembre el mas conocido de sus
festivales: el de cine.
Otro de los grandes atractivos de San Sebastian es su excelente gastronomía. Comer bien
es parte de la vida de los donostiarras, muchos de los cuales pertenecen a sociedades
gastronómicas, reuniendose para cocinar, comer, beber y charlar en buena compañía.
La parte vieja
Corresponde a la zona que ocupaba la antigua ciudad amurallada y aunque quedan
pocos edificios anteriores a 1813, el lugar tiene una gran personalidad. Sus estrechas
calles están llenas de tascas y restaurantes y está especialmente animada por la noche.
El núcleo de la parte vieja está en la plaza con soportales de la Constitución. Los
números que se ven en los balcones de las casas son de la época en la que allí se
celebraban corridas de toros. La cercana iglesia de San Vicente es la mas
antigua de la ciudad, y sus naves góticas conservan frontales de altar e imágenes
renacentistas. La calle Mayor conduce a la Basílica de Santa María del Coro,
patrona de la ciudad, que posee una rica fachada barroca. El Museo de San Telmo,
que ocupa un antiguo convento dominico, tiene un bonito claustro renacentista y una
capilla decorada con frescos de Sert. El museo expone colecciones históricas y
etnográficas vascas, así como una interesante pinacoteca, con cuadros de autores como el
Greco, Goya, Tintoretto, Carducho, Carreño, Lucas Jordán, Sorolla y Zuloaga entre otros.
Monte Urgull
A espaldas de la parte vieja, el monte Urgull ofrece desde su cima, coronada por
el castillo, una bellísima panorámica de la ciudad. El castillo de la Mota
fue construido en el siglo XVI y fue la pieza fundamental de defensa de la ciudad durante
siglos. Numerosos restos de sus edificaciones, murallas, puertas y pequeños fortines se
extienden por todo el monte.
Aquarium - Museo Naval
Se encuentran el puerto pesquero. El acuario alberga una importante colección de
especies marinas de la zona, así como tesimonios del vínculo entre el Pais Vasco y el
mar. El Museo Naval contiene piezas relacionadas con la historia de la arquitectura naval
e industrias complementarias.
Playas
San Sebastian tiene tres playas situadas dentro de la poblacion: La Concha, una
bellísima playa popular desde el siglo XIX, Ondarreta, a los pies del monte Igeldo y La
Zurriola, en la margen derecha del río Urumea.
Monte Igeldo
Desde la cima de esta colina a la que se puede acceder en funicular, se contempla
una magnífica vista de la ciudad y un largo tramo de costa. En la cumbre se encuentra el
parque de atracciones. |
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