En el extremo noroccidental de los Pirineos catalanes, encontramos Val
d´Aran, al que se accede desde el sur atravesando el túnel de Vielha, y tiene
la particularidad de ser el único valle del Pirineo occidental de clima atlántico, dada
su situación en la vertiente norte de la cordillera. Recorre el valle el río Garona, que
lleva sus aguas hacia Francia. Sus habitantes tienen una lengua propia, el aranés, una
variante lingüística del gascón.
Vielha (Viella), la capital, es el centro comercial y de servicios del
valle y también el núcleo turístico más importante de la zona. Conserva Vielha algunos
restos de su pasado medieval, como la iglesia de San Miquèu, en cuya fachada se abre una
portada románica del siglo XIII y posee una torre octogonal de estilo gótico. En su
interior se guarda el magnífico crucifijo de madera del siglo XII conocido como el Cristo
de Mig Aran, que es un fragmento de una talla de mayor tamaño que representaba el
descendimiento de Cristo de la cruz. En una bonita casa señorial del siglo XVI está
instalado el Musèu dera Val d´Aran dedicado a la historia natural, historia, arte y
etnografía de la comarca.
Entre las localidades del valle cabe destacar Artíes, con una bonita
iglesia románica, Salardú, importante centro turístico, cuya iglesia
de Sant Andreu es un buen ejemplo de románico de transición y guarda una cruz románica
policromada, y Bossost, a orillas del Garona, también importante centro
turístico, en donde merece la pena visitar la iglesia de Era Assumcion de Maria,
magnífico ejemplo de románico aranés.
Es famoso también este valle por tener una de las mayores y mejores estaciones de esquí
de España: Baqueira-Beret. Podemos gozar de estupendas vistas del valle recorriendo la
carretera desde el Port de la Bonaigua a Pont del Rei, siguiendo el curso del Garona. Este
recorrido nos ofrecerá una visión bastante completa tanto desde el punto de vista
paisajístico como arquitectónico de la zona.
Saliendo de la Val d´Aran por el puerto de la Bonaigua, llegamos a la población de
Espot, donde se encuentra un acceso al Parc Nacional de Aigües Tortes i Llac de
Sant Maurici, único parque nacional de Cataluña, que tiene uno de los paisajes
mas bellos que puedan contemplarse en los Pirineos. El parque ofrece gran cantidad de
cascadas y unos 150 lagos y lagunas de origen glaciar. Entre los paisajes más bellos
están los que rodean el lago de Sant Maurici, situado al pie de las cumbres dels
Encantats. El lugar es punto de partida de numerosas excursiones.
Tanto la flora como la fauna del parque son sumamente interesantes. Habitan el lugar
especies como rebecos, castores y nutrias, y entre las aves hay águilas doradas y el raro
urogallo.
Tanto en la parte oriental del parque, en su acceso por Boí, como en la occidental, en su
acceso por Espot, encontraremos centros de información.
La parte este de esta zona pirenaica, ofrece igualmente, paisajes de gran belleza, dentro
de la comarca del Pallars Sobirá. Encontraremos en esta zona el pico más alto de las
montañas catalanas, la Pica d´Estats, de más de 3.000 metros, así como hermosos valles
como el de Assua o Vall Ferrera y lagos como Certascan o Naorte.
En esta zona además el visitante tendrá la oportunidad de disfrutar de numerosos
monumentos y pueblos de indudable encanto. Merece la pena visitar Esterri d´Aneu,
bonito conjunto de casas con tejados de pizarra y Gerri de la Sal, cuyas
salinas fueron de gran importancia en la Edad Media y que cuenta con el hermoso monasterio
de Santa María, edificio del siglo XII, que fue uno de los más importantes monasterios
de los Pirineos y tuvo gran influencia política y económica en la Edad Media. Son
también interesantes Rialp, con sus bonitas calles medievales, Ribera
de Cardós, donde destaca el campanario románico de su iglesia parroquial y Sort,
capital de la comarca donde podemos encontrar los restos del antiguo castillo de los
Condes de Pallars y que se ha convertido actualmente en un centro de los amantes del
piragüismo. Son de destacar las iglesias de Sant Joan d´Isil del siglo IX, con
interesantes piezas escultóricas, la iglesia de Sant Pere del Burgal en Escaló, antiguo
monasterio visigótico que fue después abadía benedictina y la iglesia de Santa María
d´Aneu en Unarre. Además existen otras muchas iglesias y ermitas diseminadas por todo el
territorio.
Saliendo de Val d´Aran por el túnel de Vielha entramos en la Alta Ribagorça, cuya
capital es Pont de Suert, a orillas del Noguera Ribagorzana. Antigua
villa cruce de caminos, conserva interesantes muestras de su pasado, como la plaza Major y
la del Mercadal o la iglesia antigua. En la parte moderna, se construyó en 1955 la nueva
iglesia parroquial, muestra del arte religioso de vanguardia.
La Alta Ribagorça es una comarca de montaña, de abrupto relieve y escasa densidad de
población. Magníficos paisajes de montaña, con picos que alcanzan los 3.000 metros de
altitud, circos glaciares y estrechos valles hacen de estos lugares unos de los más
atractivos del Pirineo. La economía tradicional, basada en la ganadería y la
explotación del bosque, ha dado paso en la actualidad a la explotación de los recursos
hidráulicos y del turismo.
Pero quizá lo que ha hecho de este lugar uno de los más conocidos de Cataluña es el
magnífico conjunto de iglesias románicas de la Vall de Boí, construidas entre los siglos
XI y XII y cuyos máximos exponentes son las de Santa María y Sant Climent de Taüll.
Actualmente las pinturas que decoraban estas iglesias se exponen en el MNAC de Barcelona.
Son también interesantes las iglesias de San Joan de Boí, Barruera, Erill la Vall y
Durro.
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