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El Palacio Reial de
Pedralbes en la Diagonal era la mansión que el conde Güell ofreció a la familia
real para sus estancias en Barcelona en 1919. En el palacio se puede ver aún el trono
creado para el rey Alfonso XIII y bellos muebles de época de grandes casas de la ciudad.
El palacio alberga también un museo de artes decorativas y de cerámica.
El Monasterio de Santa Maria de Pedralbes, fue fundado en 1326 por Elisenda de
Montcada, esposa de Jaume II, y habitado por monjas clarisas, que actualmente viven en un
edificio contiguo. La iglesia, de estilo gótico, tiene una torre octogonal en el lado
derecho y un bellísimo interior iluminado con vidrieras del siglo XIV. A la derecha del
altar se encuentra la tumba de la reina Elisenda. Posee un hermoso claustro, en uno de
cuyos lados se abre la capilla de Sant Miquel con frescos de Ferrer Bassa del siglo XIV.
En la sala capitular se conservan vidrieras del siglo XV. En 1989 fueron donados al
monasterio 60 cuadros, en su mayoría de temas religiosos, de la colección
Thyssen Bornemisza expuestos actualmente en diversas
dependencias del monasterio. La colección reúne importantes obras de pintores como Fra
Angelico, Canaletto, Veronese, Velázquez y Zurbarán.
Entre 1900 y 1914 Gaudí construyó por encargo de Eusebi Güell
la infraestructura de lo que debía ser un ambicioso proyecto que no llegó a terminarse.
Es el denominado Parque Güell, parque municipal desde 1922. Destaca la
espectacular sala de las cien columnas, que se proyectó para ser un mercado cubierto con
84 columnas retorcidas y mosaicos de vidrio y cerámica. Arriba, subiendo una escalera
flanqueada por animales de cerámica, está la gran plaza circular, un espacio abierto con
un balcón de formas curvas. También son obra de Gaudí los dos pabellones de la entrada,
pero no la casa donde pueden verse dibujos y muebles del arquitecto, y en la que vivió
durante 20 años.
El Museu de la Ciència tiene una estación meteorológica, un planetario y
espacios destinados a la explicación de fenómenos como la luz o el sonido. En la parte
exterior puede verse un submarino de tamaño real.
Desde la cima del Tibidabo, a la que se puede llegar utilizando el único tranvía
en servicio en Barcelona y el funicular, se tiene una fantástica vista sobre la ciudad. A
poca distancia en autobús hay otro punto desde el que se puede gozar de una excelente
panorámica: la torre de Collserola, moderna torre de comunicaciones diseñada por
Norman Foster. Tiene un ascensor acristalado que llega a la parte alta de la estructura
que mide 288 metros y está situada en una colina de 445. |
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