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La Plaza Sant Jaume
es el centro histórico y administrativo de la antigua ciudad, emplazada donde se
levantaba el foro de la ciudad romana. En ella se encuentran frente a frente los edificios
del Ayuntamiento y la Generalitat.
La Casa de la Ciutat o Ayuntamiento, posee una fachada lateral gótica. La entrada
está flanqueada por estatuas de Jaime I y Joan Fiveller. En su interior, en el primer
piso, se puede visitar el Saló de Cent, gótico, y el Saló de les Cròniques, que fue
encargado para la exposición Universal de 1929 y decorado con pinturas murales de Josep
Mª Sert con motivos de la historia de Cataluña.
El Palau de la Generalitat, sede del gobierno catalán, tiene fachada renacentista,
presidida por la estatua de Sant Jordi, patrón de Catalunya. El patio, gótico tardío,
es obra de Marc Safont. En su interior destaca la capilla gótica de Sant Jordi, también
de Safont y el Salò de Sant Jordi, de Pere Blai. De la galería se pasa al Pati dels
Tarongers, de estilos gótico y renacentista. Debajo de la torre del Reloj se encuentra el
Salò Daurat. El edificio solo se abre al público el día 23 de abril, fiesta de Sant
Jordi. Este edificio está unido a la Casa dels Canonges por un puente construido en 1928.
En la plaça de Sant Just, se encuentra la iglesia dedicada a los santos Justo y Pastor,
de estilo gótico, flanqueada por interesantes edificios góticos. Posee una fachada con
torres, de la que solo está terminada la de la derecha, y su interior es de una sola
nave.
La catedral, dedicada a Santa Eulalia, copatrona de la ciudad, se levantó en
estilo gótico sobre las ruinas de una antigua iglesia. Es de estilo gótico, con una
capilla románica (Santa Llúcia) y su fachada principal no se terminó hasta el siglo
XIX. El interior consta de tres naves con 28 capillas laterales. Es muy bella la sillería
del coro, del siglo XV, con los escudos de armas de los doce caballeros de la Orden del
Toisón de Oro. La Capilla del Santíssim Sagrament acoge al Cristo de Lepanto, del siglo
XVI. La Capilla de Sant Benet está dedicada al fundador de la orden benedictina y alberga
el retablo de la Transfiguración, bellísima obra de Bernat Martorell. En la cripta, bajo
el altar mayor, está el sepulcro de Santa Eulalia. Tiene la catedral un hermoso claustro
gótico con varias capillas, y una fuente con la estatua de Sant Jordi en un ángulo.
Saliendo del templo, en la calle de Santa Llúcia, se encuentra la casa de l´Ardiaca,
adosada a las murallas romanas. Es de estilo gótico renacentista y guarda hoy el archivo
histórico de la ciudad.
En la plaza de Sant Iu, en un edificio que forma parte del palacio real, está instalado
el Museu Frederic Marés, donde se expone la interesante colección de este
escultor. Tiene una valiosa colección de arte religioso románico y gótico, diversas
muestras de esculturas, relojes y otros objetos.
El Palau Reial Major es un conjunto de edificios en la plaza del Rei destinados hoy
a museos. Fue residencia de los condes-reyes de Barcelona desde el siglo XIII. El conjunto
comprende el Saló del Tinell, enorme sala gótica con arcos. Se dice que fue aquí donde
Isabel y Fernando recibieron a Colon a su regreso de America, aunque este hecho no se ha
probado históricamente. Empotrada en la muralla romana, se encuentra la capilla de Santa
Agata o Capella Reial, con techo y retablos de Jaume Huguet. De una pequeña sala a la
derecha del altar parte una escalera que lleva a la torre del siglo XVI de Martín el
Humano, último representante de la dinastía de condes-reyes de Barcelona.
En la misma plaza, el Museu d´Historia de la Ciutat ocupa un edificio gótico
trasladado en 1931 desde otro emplazamiento. Pueden verse en el sótano restos de
alcantarillado, baños, pisos de mosaico y una calzada romana. Desde la planta superior,
dedicada al desarrollo postromano de la ciudad, se accede a un tramo de la muralla.
La muralla romana, erigida en el siglo III, puede verse desde diferentes puntos: al este
de la plaza del Rei, desde la plaza del Angel, la calle Subteniente Navarro, la calle
Tapinería o en la plaza Nova, en las proximidades de la Catedral. Los muros tienen 9
metros de altura y están reforzados con torres.
Santa María del Mar preside el barrio de la Ribera, lugar en el que levantaron sus
mansiones las fortunas marítimas de Barcelona, a partir del siglo XIII. Está enteramente
construida en estilo gótico y tan solo se tardó 50 años en levantarla gracias al dinero
donado por armadores y comerciantes. La fachada oeste tiene un rosetón vidriado del siglo
XV con la coronación de la Virgen, y otras vidrieras iluminan la amplia nave central y
las laterales.
La calle Montcada, llena de palacios góticos
con magníficos patios, se remonta a la época de expansión de la ciudad en el siglo
XIII. Sus edificios sufrieron modificaciones a lo largo de los años, sobre todo en el
siglo XVII, y la mayoría tienen añadidos renacentistas y barrocos. En esta calle está
emplazado el Museo Tèxtil i de la Indumentaria, en el Palau Llió, en el que se pueden
admirar diversas colecciones de trajes, calzados, bolsos, tapices, tejidos y bordados. Al
otro lado de la calle en dos edificios góticos unidos, se encuentra el Museu Picasso,
uno de los grandes atractivos de la ciudad. Se inauguró en 1963, con obras donadas por
Jaume Sabartés, amigo del pintor. A la muerte de Sabartés, el propio Picasso donó
algunas obras. A este legado se han ido añadiendo otras piezas que dejó en su testamento
y 141 obras en cerámica regalo de su viuda Jacqueline. Las obras están agrupadas en tres
colecciones: cuadros y dibujos, grabados y cerámica. El periodo mejor representado es el
de la juventud del pintor. La obra mas famosa es su serie Las Meninas, basada en la obra
de Velázquez, que se expone íntegramente.
El Palau de la Música Catalana es un edificio modernista con magníficas
vidrieras. La sala de conciertos queda iluminada por luz natural. Fue diseñado por Lluis
Domenech i Montaner y se terminó de construir en 1908. La fachada, de ladrillo rojo,
difícil de apreciar desde la estrecha calle, tiene pilares cubiertos de mosaicos y
rematados por bustos de famosos músicos. En el interior, el auditorio está iluminado por
una enorme cúpula de cristal invertida con ángeles cantores. El proscenio está decorado
con esculturas diseñadas por Domenech y acabadas por Gargallo |
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