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El Pirineo occidental de
Huesca, ofrece al visitante grandes espacios de naturaleza salvaje, ríos sin contaminar y
altas montañas, lugares donde practicar deportes de invierno, aventura o montañismo, y
la posibilidad de conocer un pasado cultural y etnológico de gran interés.
Ansó, regado por el río Veral, es el más occidental
de los valles pirenaicos aragoneses, con vegetación de hayas, pinos, abetos y pastos en
las zonas más altas. Estos bosques dan cobijo a los últimos ejemplares de oso del
Pirineo español, rebecos, jabalís y corzos.
La villa de Ansó se encuentra a la izquierda del río Veral. El antiguo casco urbano es
un magnífico ejemplo de la arquitectura tradicional del valle, con sus famosísimas
chimeneas. En las dependencias de la iglesia parroquial existe un museo etnológico que
reune objetos que utilizaban las gentes del valle en su quehacer diario.
El valle de Hecho corresponde a la cuenca superior del
río Aragón Subordán. La villa de Hecho está situada en la parte baja del valle, y
ofrece buenos ejemplos de arquitectura popular, que se caracteriza como en Ansó por el
empleo de una pequeña teja plana en las cubiertas, a diferencia de los otros valles del
Pirineo Central, donde se utiliza la losa de piedra. Desde Hecho, parte hacia el oeste una
carretera hacia Ansó, que termina en un angosto desfiladero. Hacia el norte, se encuentra
Siresa, un bello conjunto de viviendas tradicionales, con una iglesia, San Pedro, de la
que se conserva una parte del siglo XII. Por encima de Siresa, el valle se estrecha
lentamente hasta llegar al desfiladero de Boca del Infierno. El ascenso nos lleva a la
selva de Oza, un magnífico bosque de hayas y abetos.
El río Aragón tiene una extensa cuenca que comienza en su
nacimiento en los puertos de Astún, sigue hacia el sur por el valle de Canfranc, y al
llegar a Jaca toma dirección oeste pasando por Puente la Reina. La zona del norte es
perfecta para los excursionistas. Estupendos paisajes de alta montaña cubiertos de
bosques y pastos alpinos. La capital, Jaca,
es el mayor núcleo de población del Pirineo occidental aragonés y ha tenido un gran
desarrollo urbanístico en las últimas décadas. Cuenta con importantes monumentos como
la catedral románica, la iglesia, el puente de San Miguel, el edificio del Ayuntamiento y
la construcción militar de la Ciudadela.
A pocos kilómetros de Jaca, en dirección a Santa Cilia, encontraremos el desvío hacia
la iglesia de Santa Cruz de Serós,
perteneciente a un antiguo monasterio femenino del siglo X y a San
Juan de la Peña, espectacular monasterio construido al amparo de la
roca y que fue panteón real de Aragón hasta el siglo XII.
Por esta zona aragonesa transcurre una de las rutas más concurridas del Camino de
Santiago. Los peregrinos que seguían la ruta de Toulouse, ascendían por el valle
francés del Aspe y cruzaban el Pirineo por Somport. Desde allí se empieza a descender
por Candanchú, Santa Cristina, que era uno de los más
importantes hospitales del camino, Aruej, Castiello de Jaca, Jaca y Puente de la Reina,
siguiendo el camino hacia Navarra.
La parte norte del río Gállego recibe el nombre de Valle de Tena. Es una cuenca amplia cerrada por cadenas de
montañas con cumbres que superan los 3000 metros. En las partes altas del valle
encontramos el mayor conjunto de lagos alpinos del Pirineo aragonés. Son medio centenar
de ibones que ocupan las cubetas que dejaron libres los glaciares cuaternarios. La capital
de valle, Sallent de Gállego cuenta con una bonita catedral del siglo XVI. Otra villa
importante es Panticosa, con un antiguo balneario que merece una visita. |
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