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En la confluencia de los
ríos Ara y Cinca, Ainsa ha sido desde tiempos antiguos el centro de la comarca del
Sobrarbe. Encontramos una parte moderna emplazada en la parte baja donde se concentran la
mayor parte de viviendas y servicios y una parte antigua, en la zona alta, desde donde se
contemplan hermosas vistas al Pirineo, la Peña Montañesa y los ríos.
Las viejas calles de Ainsa y su gran plaza Mayor con soportales,
conservan su carácter medieval intacto y son un placer para el paseante. La reconquista
de Ainsa se fecha en el 725 y según la leyenda se ganó la batalla a los moros gracias a
una cruz luminosa que apareció misteriosamente sobre una carrasca, lo que animó a las
tropas cristianas a tomar la ciudad. Este episodio se sigue conmemorando en la fiesta de
la Morisma. Fue Ainsa desde la Edad Media un importante mercado, y a sus ferias acudían
ganaderos y tratantes de toda la comarca. En esta villa residían también artesanos de
todo tipo y acudían a ella las autoridades del Sobrarbe para tratar los asuntos de
importancia. En la actualidad sigue siendo el centro comercial y nudo de comunicaciones de
la comarca.
La iglesia de Santa María
Es uno de los templos romanicos más importantes del Sobrarbe, caracterizado por
una extremada sobriedad. Se terminó de construir en el siglo XII y es de una sola nave
rectangular con bóveda ligeramente apuntada, ábside sin decoración exterior cubierto
por bóveda de cuarto de esfera. En el interior hay una cripta, sostenida por columnas con
decoraciones vegetales muy simples. El claustro forma un pentágono irregular y es de los
siglos XIV y XV. La torre, alta y sólida, tiene cinco pisos y desempeñó un papel
religioso y a la vez militar como torre vigía.
El castillo
A unos 100 metros de la plaza se encuentra el castillo, que ha sido reformado a través
del tiempo muchas veces. Se sabe que en el siglo XI ya existía una fortaleza en Ainsa,
que junto a la de Boltaña y la de Muro de Roda formaban la línea defensiva fronteriza
entre cristianos y musulmanes. La torre más antigua es probablemente de esta época. Sin
embargo, la mayor parte de la edificación que puede verse actualmente es de finales del
XVI, cuando Felipe II la mandó construir para defensa de la frontera. Se derribaron
muchas casas para su construcción, se levantaron tres baluartes en las esquinas y se hizo
el camino de ronda.
La cruz cubierta
A una distancia de 1,5 km.del castillo hay un templete de forma circular que
conmemora la batalla de Ainsa en el lugar donde se supone se libró. El monumento actual
data de 1765, pero sus orígenes son más antiguos. En su interior hay una representación
en piedra del árbol y la cruz del Sobrarbe con una mesa de altar a sus pies. |
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