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Albaicín
Es este barrio encaramado sobre la colina frente a la Alhambra es donde mejor se percibe
el ambiente árabe de Granada con estrechas y empinadas callejuelas en las que se levantan
villas y cármenes aislados del exterior por tapias. Es imprescindible subir al mirador de
San Nicolás para contemplar la Alhambra al atardecer.
En la Carrera del Darro, la calle que bordea el río y donde se alinean bonitas fachadas
de antiguos edificios, se encuentra el Bañuelo, antiguo baño árabe bien
conservado, la iglesia de Santa Catalina de Zafra, palacio árabe que fue
transformado en convento en el siglo XVI y la Casa Castril, palacio renacentista
hoy sede del Museo Arqueológico. El museo conserva una colección de objetos
prehistóricos, tartésicos, romanos y árabes.
En la Plaza Nueva se encuentra la Chancillería, con una bella fachada
renacentista, y junto a esta plaza, en la de Santa Ana, está la iglesia de Santa Ana,
de estilo mudéjar, construida en ladrillo en el siglo XVI y que posee una bonita portada
plateresca y techos artesonados. Muy cerca puede verse la casa de los Pisa, que
guarda numerosas obras de arte.
Sacromonte
Antiguo barrio donde los gitanos habitaban en casas-cueva y donde los visitantes iban en
busca de espontaneas actuaciones de flamenco. Actualmente su población ha cambiado, pero
su tradición flamenca sigue manifestándose en numerosos tablaos que ofrecen por las
noches espectáculos de cante y baile. En la cima de la colina se alza la abadía del
Sacromonte, monasterio benedicitino donde se conservan las cenizas de San Cecilio, patrón
de Granada.
Alhambra
Este magnífico palacio se eleva sobre una colina desde donde se divisa la ciudad de
Granada. Fue construido entre los siglos XIII y XIV por los califas de la dinastía
nazarí Ismael I, Yusuf I y Mohamed I y aunque los materiales empleados, madera, yeso o
azulejos, son pobres, el efecto conseguido es de una belleza extraordinaria. Tras la
reconquista fue reformado por Carlos V, que lo utilizó como residencia. Fue después
abandonado y objeto de pillajes hasta que en 1862 la reina Isabel II ordenó su
reconstrucción.
El conjunto se divide en dos partes perfectamente diferenciadas: la Alcazaba, o ciudadela
militar y el Palacio Real, residencia privada de los califas y dependencias
administrativas. Se accede a la Alhambra por la Puerta de la Justicia, así llamada por
estar esculpida sobre el arco una mano, símbolo árabe de la justicia.
La Alcazaba es la parte mas antigua y conserva su aspecto de fortaleza, con varias torres.
La visita al palacio comienza en el Mexuar, sala donde el califa atendía las peticiones
de sus subditos y se reunia con sus consejeros. A la izquierda quedan los jardines
diseñados por Machuca en el siglo XVI. A la derecha se pasa al patio del Mexuar y se
asciende hacia el Patio de los Arrayanes, que conserva su suelo de mármol y tiene en el
centro un estanque rectangular rodeado de mirtos y naranjos. En la parte norte se levanta
la torre de Comares y debajo de la misma se encuentra la Sala de la Barca, con techo de
madera, que precede al Salón de Embajadores, el mas grande del palacio. La cúpula del
Salón es de madera de cedro tallada, las paredes están revestidas de estucos
policromados y desde sus ventanas se puede admirar una bellísima vista. Por el lado oriental del Patio de los Arrayanes
se accede a la Sala de los Mozárabes, y desde allí al Patio de los Leones, rodeado de
pórticos con finísimas columnas y en cuyo centro se ven doce leones de piedra que
sujetan la fuente. Al sur del Patio de los Leones está la Sala de los Abencerrajes, que
posee puertas de madera tallada, está revestida de azulejos y cubierta por una preciosa
cúpula. Dice la leyenda que en esta sala murieron asesinados mientras asistían a un
banquete, la familia de los Abencerrajes, por orden de Boabdil, último rey de Granada. Al
este del patio se encuentra la Sala de los Reyes, también revestida de azulejos y que
conserva en las pinturas de artistas cristianos del siglo XIV. Desde el lado norte del
Patio de los Leones se pasa a la Sala de las Dos Hermanas, con una magnífica cúpula y
decoración de estuco. En su lado norte está la Sala de los Aljimeces y el mirador de
Daraxa. Por una galería se llega al Peinador de la Reina y se regresa a los apartamentos
de Carlos V por una galería que discurre alrededor del jardín de Daraxa, con un estanque
en el centro. En el subsuelo está el hammam y otras cuatro salas que formaban parte de
los baños.
El Palacio de Carlos V, de estilo renacentista, posee un gran patio circular con columnas
de mármol y alberga el Museo de Arte Hispano Musulmán con una valiosa colección de
objetos entre los que destaca el Jarrón de la Alhambra y el Museo de Bellas Artes, que
expone obras de pintores españoles.
Generalife
Fue la residencia de recreo de los reyes nazaríes, y se llega por un sendero desde el
lado norte de la Alhambra. Los fantásticos jardines llenos de flores, fuentes y
surtidores son un verdadero placer para los sentidos. Destaca el Patio de la Acequia, el
Patio de los Cipreses y el Mirador sobre el Darro. En este incomparable escenario se
celebra anualmente un festival de música y danza. |
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